Lecciones de los videojuegos para la toma de decisiones

En los últimos años, investigadores comenzaron a experimentar con videojuegos para entrenar las personas a evitar el efecto de los diferentes sesgos de decisión.

Es sabido que los humanos tenemos sesgos a la hora de tomar decisiones, tal como señaló Herbert Simon cuando desarrolló el concepto de 'racionalidad limitada' en Administrative Behavior (1947). Por años, los especialistas han buscado desarrollar distintos métodos de entrenamiento para evitar estos sesgos. Sin embargo, ninguno ha sido del todo efectivo.

En los últimos años, algunos investigadores comenzaron a experimentar con videojuegos para entrenar las personas a evitar el efecto de los diferentes sesgos de decisión.

El Dr. Brian Glass realizó investigaciones con el juego Starcraft, donde observó que los jugadores decidían más ágilmente y exhibían una mejora de la flexibilidad cognitiva, la facultad mental responsable del pensamiento creativo. Daphne Bavelier, Alexandre Pouget y Shawn Green, encontraron que los juegos Call of Duty 2 y Unreal Tournament permitían mejorar la capacidad de reacción y la inferencia probabilística en base a información sensorial.

Estas investigaciones sugieren que los videojuegos pueden ser una herramienta potente de entrenamiento para la reducción de ciertos sesgos cognitivos y mejorar la capacidad de decisión.

Juegos que reducen sesgos

El profesor Carey Morewedge, de Boston University, es un escéptico acerca del potencial de los videojuegos para mejorar la capacidad decisoria. Con un equipo de colegas, desarrolló un estudio para averiguar si los ejercicios de entrenamiento interactivo podían, de manera efectiva, reducir el efecto de sesgos cognitivos en los decisores. Para ello, diseñaron dos juegos de video.

Los juegos atacaron seis reconocidos sesgos cognitivos (cada juego se enfocó en 3) los cuales que fueron escogidos por su relevancia y efecto en decisiones tomadas por profesionales de negocios, política, medicina y educación, entre otros:

  • Sesgo de punto ciego: verse a uno mismo como menos susceptible a ser afectado por sesgos cognitivos.
  • Sesgo de confirmación: sólo tomar por evidencia válida la que confirma la propia teoría.
  • Sesgo de error fundamental: tendencia a sobredimensionar los motivos personales por sobre las circunstancias externas a la hora de explicar un comportamiento.
  • Efecto de anclaje: apoyarse excesivamente en la primera pieza de información de la que se dispone a la hora de tomar una decisión.
  • Sesgo de proyección: asumir que todos piensan igual que nosotros.
  • Sesgo de representatividad: Recurrir a reglas simples y engañosas a la hora de estimar la probabilidad de eventos inciertos.

Los participantes se dividieron en dos grupos. A un grupo se le mostró un video educativo de 30 minutos sobre cómo reducir sesgos en las decisiones. Al otro grupo se lo hizo jugar a un juego de aventuras donde el jugador tenía que ir tomando decisiones a lo largo de la historia. Al final, le daban a cada jugador un informe sobre cuáles eran los sesgos que más los habían afectado. Luego, repetían el juego.

El experimento mostró que los juegos reducían los sesgos entre un 30 y un 50%. Y lo mejor es que el efecto se sostenía en el mediano plazo.

En definitiva, nuestra naturaleza humana nos impide eliminar por completo nuestros sesgos cognitivos. Pero sí podemos reducirlos, entrenando nuestro musculo decisor como un atleta. ■

Bruno Grilli
Consultor en Tandem, Soluciones de Decisión
bg@tandemsd.com