Reuniones estúpidas, ¿cómo eliminarlas?

Cada vez más ejecutivos y colaboradores de empresas se quejan del tiempo que demandan las reuniones. Calendarios repletos de reuniones largas y programadas con cada vez más antelación, agendas y horarios difíciles de cumplir, y acuerdos que, aún firmados con sangre, no se terminan cumpliendo. Sin embargo, parece que no podemos operar sin ellas. Las reuniones parecieran ser, en las empresas de hoy, un mal necesario. ¿Qué solemos hacer?: Primero vemos a cuál de las reuniones que tenemos agendadas en simultáneo no asistimos, enviamos a otro o simplemente faltamos. Y segundo, en la sala de la reunión que sí asistimos, tratamos de tener dos o tres reuniones a la vez: una por mail, otra por Whatsapp y la tercera, si es que queda algo de foco, la de la sala en la que estamos físicamente.