Transformar balanceando el corto y el largo plazo

En un mundo en el que todo cambia constantemente, postular la necesidad de que las empresas se transformen resulta, a esta altura, una verdad de Perogrullo. Parafraseando a Darwin, solo sobrevivirán los más aptos. Y ellos serán los que sean capaces de adaptarse. Pero la transformación no es una y no hay una única manera de encararla. ¿En qué consisten la transformación operativa y la estratégica? ¿De qué manera se puede implementar ambas, sin morir en el intento?